Acepta
Ezequiel hizo una pausa, mirando a Jane con cautelosa desconfianza, pero la promesa de un breve respiro de las duras calles acabó con su resistencia. “De acuerdo, subiré -dijo en voz baja. Jane sonrió cálidamente. “No te arrepentirás” Recogiendo sus pocas pertenencias, se levantó lentamente, el perro lo miraba moviendo la cola. “Vamos, muchacho”, murmuró, guiándole.

Está de acuerdo
Mabeline observa
Desde su dormitorio, oculta a la vista, Mabeline observó cómo Ezequiel seguía a Jane al interior del edificio. Su corazón latía con una mezcla de esperanza y ansiedad. Frotó la manta con las palmas sudorosas, intentando estabilizarse. Cuando se abrió la puerta principal, el sonido la hizo ponerse tensa y aguzar el oído. “Por favor, que esto sea real”, susurró, aferrándose al borde de la cama.

Mabeline Vigila

