La situación se agrava
A pesar de su creciente alarma, Nolan se vio impotente para intervenir, obligado a acatar la implacable determinación de los hombres, que no daba señales de amainar. Le invadió una fuerte sensación de impotencia. “¿Por qué nosotros? Preguntó Olaf, con voz temblorosa, pero Nolan no tenía respuestas. Lo único que podía hacer era contemplar cómo destrozaban su amado jardín y cómo se asentaba en él la aplastante verdad: no podía hacer nada para impedirlo.

La situación se agrava
Excavando con delicadeza
De repente, el hombre se detuvo con la pala y empezó a excavar más cuidadosamente con las manos, quitando la tierra con movimientos precisos y deliberados. Nolan y Olaf intercambiaron miradas perplejas, inseguros de lo que había provocado el cambio, mientras los demás hombres observaban atentamente, con expresión grave. “¿Qué ha encontrado?” Susurró Olaf. Nolan negó con la cabeza, con el corazón acelerado por una mezcla de curiosidad y miedo. La intensa concentración del hombre daba a entender que lo que había debajo era mucho más importante de lo que habían imaginado.

Excavando con delicadeza

