De vuelta al patio trasero
Nolan guió al grupo hasta su patio trasero, donde el hombre de las gafas de sol cogió una pala. El sol poniente proyectaba sombras largas e inquietantes sobre el jardín. El corazón de Nolan se hundió al ver cómo el hombre empezaba a cavar precisamente donde había descubierto el collar, mientras Olaf permanecía a su lado, igual de tenso. “No puedo creer que esté ocurriendo esto -susurró Nolan, mientras los movimientos del hombre seguían siendo deliberados, como si ya supiera exactamente lo que estaba buscando.

Volver al patio
Observando la excavación
Lleno de temor e impotencia, Nolan observó cómo cavaban, sintiendo cada palada de tierra como una violación de su santuario del patio trasero. “Van a destruirlo todo”, murmuró, con la voz apenas por encima de un susurro. Los demás hombres se mantuvieron alerta, escudriñando los alrededores para asegurarse de que no hubiera interrupciones. Olaf apretó suavemente el hombro de Nolan. “Aguanta”, murmuró, pero Nolan sintió un peso asfixiante en lo más profundo de su pecho.

Observando la excavación

