Emociones encontradas
Mabeline luchaba por controlar sus emociones. La posibilidad de reencontrarse con su hijo después de tantos años la llenaba de esperanza, pero la falta de pruebas claras la inquietaba. Se recordó a sí misma que debía mantener la compostura y no dejar que sus sentimientos nublaran su juicio. “Gracias, Jane. Sigamos intentándolo”, dijo con una tranquila determinación y una leve sonrisa, decidida a descubrir la verdad.

Emociones encontradas
Un nuevo plan
Juntas, Jane y Mabeline idearon una estrategia para acercarse al mendigo con regularidad, con la esperanza de ganarse poco a poco su confianza. “Debería visitarle todos los días”, sugirió Jane. “Con el tiempo, puede que se abra”, convino Mabeline. “Y quizá revele más cosas sobre sí mismo”, añadió Jane. Comprendieron que sería un proceso lento, pero se comprometieron a descubrir la verdad, llevara el tiempo que llevara.

Un nuevo plan

