Curar viejas heridas
Jane permaneció junto a Mabeline, ofreciéndole consuelo mientras hablaban del próximo encuentro. “A veces, la curación de viejas heridas comienza con una simple conversación”, dijo, apoyando una mano en el hombro de Mabeline. “Él ha sufrido mucho, y tú también. Ésta es una oportunidad para que sanéis los dos” Mabeline exhaló lentamente, asintiendo. “Espero que tengas razón, Jane. De verdad que sí”

Curar viejas heridas
Organizar la reunión
Jane ideó un cuidadoso plan para hacer venir a Ezequiel, disfrazándolo de petición de ayuda. Se acercó a él con una sonrisa cálida y despreocupada. “Sabes, nos vendría muy bien que nos ayudaras con una pequeña reparación en el apartamento”, le dijo. Ezequiel dudó, pero acabó asintiendo. “Claro que puedo ayudarte -aceptó. Era el pretexto perfecto para llevarlo dentro sin levantar sospechas.

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