Vacilación y miedo
Sin embargo, a pesar de la creciente certeza, Mabeline dudó en enfrentarse directamente a él. “¿Y si me rechaza? ¿Y si no es realmente él?”, le confió a Jane. La idea de enfrentarse a una realidad dolorosa la hizo detenerse. Revivir viejas heridas y remover emociones enterradas hacía que se sintiera abrumada. El miedo al rechazo persistía, impidiéndole dar el siguiente paso.

Vacilación y miedo
La propuesta de Jane
Al ver la angustia de Mabeline, Jane sugirió un planteamiento prudente. “¿Por qué no le invitamos con algún pretexto? Quizá ofreciéndole ayuda o trabajo, algo que no le presione directamente”, propuso Jane. Mabeline consideró el plan con cautela. “Podría funcionar -dijo, comprendiendo que la clave era atraer a Ezequiel con delicadeza. Necesitaban una forma de revelar su verdadera identidad sin que se sintiera atrapado o amenazado.

La propuesta de Jane

