Aparecen hombres fornidos
De repente, aparecieron dos hombres fornidos, cerraron de golpe las puertas y arrastraron al interior a un desconcertado Olaf. “Eh, ¿qué está pasando?” Protestó Olaf, forcejeando contra su agarre. La ansiedad de Nolan aumentó cuando obligaron a Olaf a permanecer de pie a su lado, y la tienda se sintió de repente estrecha y sofocada por la tensión. El joyero permaneció en silencio, mientras el hombre de las gafas de sol daba un paso al frente, irradiando autoridad. “Mantén la calma -le ordenó, con voz fría y autoritaria-. “Pronto se explicará todo”

Aparecen hombres corpulentos
Darse cuenta de la gravedad
Atrapados, Nolan y Olaf intercambiaron tensas miradas, plenamente conscientes de la gravedad de su situación. La tienda se había convertido en una fortaleza, dejándoles sin escapatoria clara. “¿Qué quieren? Susurró Olaf, con los ojos muy abiertos por el miedo, y Nolan sólo pudo negar con la cabeza, sintiéndose impotente. El hombre de las gafas de sol y el joyero se acurrucaron juntos, susurrando con urgencia, mientras la mente de Nolan recorría todas las aterradoras posibilidades. Estaban metidos en un buen lío, sin salida fácil.

Darse cuenta de la gravedad

