El juego de la espera
Una vez presentado el papeleo, sólo quedaba esperar, y me obligué a ser paciente, sabiendo que estas cosas no podían precipitarse. Me mantuve ocupada con el trabajo y centrada en la estrategia que mi abogado y yo habíamos elaborado cuidadosamente, mientras las visitas a Amy me ayudaban a mantener el ánimo. Fue un reto, pero cada día que pasaba sentía más cerca la resolución legal y todo iba encajando en su sitio, lenta pero inexorablemente.

El juego de la espera
Estrategia a largo plazo
Me di cuenta de que, más allá de los trámites legales, necesitaba un plan sólido a largo plazo, así que mi siguiente parada fue el banco. Louise había actuado de forma imprudente, y yo quería asegurarme de que no estaba manipulando nuestras cuentas conjuntas, comprobando cuidadosamente cada detalle. Asegurar el aspecto financiero era esencial: si había estado gastando más de la cuenta, necesitaba saberlo y tomar medidas proactivas para evitar sorpresas desagradables.

Estrategia a largo plazo

