Planificar con antelación
A medida que se programaban más citas con el tribunal, gané un tiempo valioso para prepararme, aprovechando cada momento para asegurarme de que cada detalle estuviera perfectamente en su sitio. Cada día que pasaba, mi determinación de recuperar mi hogar se hacía más fuerte, y la preparación constante fue clave para dar forma a los pasos que daríamos. Cada pequeño avance me parecía como subir una escalera, acercándome cada vez más a la resolución definitiva.

Planificar con antelación
Una tregua inestable
De repente, Louise me tendió la mano y me propuso lo que llamó una “tregua” Su tono era informal, pero percibí su falta de sinceridad de inmediato. No era normal que se echara atrás sin un motivo oculto y, aunque me mantuve cortés, no confiaba en su oferta. Había algo en su repentina disposición a hacer una tregua que no me cuadraba, y no pude evitar preguntarme qué estaría planeando en realidad.

Una tregua inestable

