Encuentro sorprendente
Un agudo crujido rompió la quietud, devolviendo a Gracie al presente. Se quedó sin aliento al girar, con los ojos muy abiertos, y allí estaba él, el hombre desconocido, de pie ante ella, de carne y hueso. Su rostro no revelaba nada, su expresión era ilegible, y la realidad de su presencia después de tanta búsqueda hizo que su corazón latiera con más fuerza que nunca.

Encuentro sorprendente
Palabras inquietantes
Los labios del hombre se curvaron en una sonrisa enigmática. “Sabía que me encontrarías aquí -dijo, con un tono tranquilo pero escalofriantemente seguro. Las palabras recorrieron a Gracie y le produjeron un escalofrío que mezcló el alivio con nuevas preguntas. ¿Cómo había sabido que ella vendría? ¿Y por qué este bosque oculto? Su presencia, unida a su extraña certeza, no hacía sino ahondar en el misterio que ella no estaba preparada para afrontar.

Palabras inquietantes

