No tuvo mucha suerte
Richard no se dio por vencido y pidió a las otras dos chicas que fueran su cita la noche del baile; sin embargo, no tuvo mucho éxito con ninguna de ellas ni con las demás. Los rechazos fueron mucho más agradables esta vez, pero seguían causándole el mismo dolor que el primero. Tenía la impresión de que nadie le quería, y estaba seguro de que todos se burlarían de él si iba solo al baile.

No tuvo mucha suerte
Lo que le dijo Samantha
Richard consideró a Samantha como su segunda opción porque era una joven muy querida que tenía un gran número de conocidos. Fue lo bastante cortés como para informarle de que ya había conseguido una cita para el baile de graduación. Por otra parte, Richard era muy consciente de que eso no era cierto y de que no era más que una excusa para rechazar la invitación. Por el mero hecho de aceptar el rechazo, fue incapaz de decir nada más.

Lo que Samantha le dijo

