Los prospectos tienen que ganarse su puesto
Después de la fase de pasar el rato, la siguiente etapa para convertirse en un Ángel del Infierno es ganarse el título de aspirante. Pero no confundas todavía ese parche con un premio; es más bien un campo de pruebas. Y si crees que todo consiste en mostrar tus habilidades como jinete, piénsalo otra vez. Se espera que los prospectos realicen el trabajo que nadie más quiere llevar a cabo. Preparar las salas de reuniones, transportar el equipo y limpiar después de los eventos son responsabilidad tuya. No es glamuroso, pero es vital. Porque, para ganarte el chaleco, primero debes demostrar tu voluntad de ganarte el respeto.

Los prospectos tienen que ganarse su puesto
Nunca tomes represalias durante las novatadas
Para los aspirantes a Ángeles del Infierno recién nombrados, hay una directriz que sobresale por encima de las demás: nunca tomes represalias durante las novatadas. Está totalmente prohibido contraatacar, independientemente de lo grave, personal o física que pueda llegar a ser la situación. Las novatadas no son un acto de crueldad aleatoria, sino un proceso de paso sancionado y descrito en los estatutos del club. Es la forma en que los miembros evalúan la paciencia, la devoción y la perseverancia de un aspirante bajo presión. Esta horrible prueba no es para los débiles de corazón. Sin embargo, un movimiento incorrecto -un instante de represalia- y tu viaje termina ahí. En esta fraternidad, mantener la compostura cuando se te pone a prueba distingue a los futuros miembros de los que nunca adquieren el parche.

Nunca tomes represalias durante el proceso de novatada

