La lealtad dividida está prohibida
Ser miembro de los Hells Angels es algo más que un parche: es un compromiso de por vida. Los miembros forman fuertes lazos basados en la lealtad, el respeto y los kilómetros de carretera compartidos. Ese tipo de parentesco conlleva una dedicación inquebrantable. Unirse a otro club de motociclistas ni siquiera es una opción, está fuera de toda duda. Y las expectativas no acaban ahí. Los miembros deben ser conscientes de sus relaciones fuera del grupo. Según el sitio web público, el apoyo a los Hells Angels no puede combinarse con la lealtad a otras organizaciones, bandas o personas. En este universo, tu lealtad es una.

La lealtad dividida está prohibida
Estrictamente una Hermandad, No una Hermandad
Los Hells Angels se describen a sí mismos exclusivamente como una hermandad, de ahí que ningún miembro femenino lleve el parche. Sin embargo, esto no implica que las mujeres estén ausentes del mundo de los clubes. Aunque no son miembros formales, muchas mujeres desempeñan papeles importantes como compañeras y esposas, sosteniendo el estilo de vida desde la barrera. Tener familia no es raro para un miembro, pero hay una regla no dicha: tu pareja debe comprender y respetar la devoción inquebrantable que se exige a los miembros de un club. El club es lo primero, siempre. Una relación de apoyo es crucial, ya que estar con un Hells Angel implica seguir ese código en cada paso del camino.

Estrictamente una hermandad, no una fraternidad

