Viven según un Código de Respeto
Los periodistas han tenido acceso al mundo de los Hells Angels en contadas ocasiones. En tales casos, se aplica una regla sencilla: trata al periodista con dignidad y exige lo mismo a cambio. A pesar de su comportamiento rudo y su carácter clandestino, los miembros se rigen por un estricto código de honor, que queda claro durante las entrevistas. Contrariamente a la creencia popular, muchos periodistas han informado de que sus encuentros han sido agradablemente cálidos. Incluso acogedores. Y no sólo para la prensa; se sabe que sus miembros ayudan a desconocidos necesitados, demostrando que el respeto es recíproco.

Viven según un código de respeto
Montar es un ritual, la formación importa
A pesar de su reputación, la mayoría de los Ángeles del Infierno llevan una vida bastante normal. Muchos tienen trabajos estables, casas propias y crían hijos. Sin embargo, la cantidad de tiempo que pasan cabalgando podría hacerte creer lo contrario. Estos hombres están casi siempre en la carretera, y siempre viajan juntos. Montar a caballo es algo más que un medio de transporte: es sagrado. El presidente de la sección encabeza la marcha, seguido del vicepresidente, el capitán de ruta y el sargento de armas. La jerarquía sobre ruedas refleja la organización fuera de la carretera. ¿Y el resto? Van en bici donde pueden. Pero, independientemente del rango, la unidad es innegable: cada viaje es una demostración de orden y lealtad.

Montar en bici es un ritual, la formación importa

